En el baño no importa si sos alta, delgada o rubia. No cuenta tu título, tu saldo bancario o el auto que manejás. En el baño todas las máscaras caen. En el baño es donde se ve, que clase de mujer sos. De las que enrollan: Las solteronas, las enfermizas, las abanderadas, las anoréxicas, Jaqueline Onassis, las perfectas, las hijas únicas, las de pelo muy lacio, las que toman té, las que no fuman, las delicadas, las japonesas y Carolina de Mónaco. De las que hacen bollito: Las inquietas, las histéricas, Juana...