¡Damas altas, calandrias! Junten su elevación algazara y montaña, todavía crecientes gracias a la mañana trémula del rocío, tan cándida y sin tasa, bajo el cielo inventor de distancias, de fábulas. ¡Libertad de la luz, damas altas, calandrias, lo rubio, lo ascendente! Sean así la traza, tan simple aún, clarísima, de las profundas Nadas gozosas de los aires, con un alma inmediata, sí, visible, total, ¡ah!, para la mirada de los siempre amadores ¡Damas altas, calandrias! blogalaxia: me, gusta, leer,,...