Ultimos Posts 1. 04/03/2013 21:39 - Poema a una mujer A Una Mujer Lejana Como un jazmín perfuma, porque nos da su esencia, tu belleza hace extraña música de tu ausencia. Imposible y lejana, quizá no vuelva a verte, ni después de las noches glaciales de la muerte. Y por mucho que vuelen con las alas del viento, no subirán mis rimas hasta tu sentimiento. Aunque eres un pasado que no llegó a existir, para mí, cual los sueños, eres del po... 2. 08/02/2013 13:10 - Poemas de amor manuel acuña NOCTURNO ¡Pues bien!, yo necesito decirte que te adoro, decirte que te quiero con todo el corazón; que es mucho lo que sufro, que es mucho lo que lloro, que ya no puedo tanto, y al grito en que te imploro, te imploro y te hablo en nombre de mi última ilusión. Yo quiero que tú sepas que ya hace muchos días estoy enfermo y pálido de tanto no dormir; que están mis noches... 3. 04/02/2013 22:51 - Poemas romanticos EL AMOR ETERNO Deja caer las rosas y los días una vez más, segura de mi huerto. Aún hay rosas en él, y ellas, por cierto, mejor perfuman cuando son tardías. Al deshojarse en tus melancolías, cuando parezca más desnudo y yerto, ha de guardarse bajo su oro muerto las violetas más nobles y sombrías. No temas al otoño, si ha venido. Aunque caiga la flor, queda la rama. La rama q... 4. 02/01/2013 16:25 - A la poesía A LA POESÍA ¡Oh, tú, del alto cielo precioso don, al hombre concedido! ¡Tú, de mis penas íntimo consuelo, de mis placeres manantial querido! ¡Alma del orbe, ardiente Poesía, dicta el acento de la lira mía! Díctalo, sí, que enciende tu amor mi seno, y sin cesar ansío la poderosa voz, que espacios hiende, para aclamar tu excelso poderío, y en la naturaleza augusta y bella buscar, seg... 5. 02/01/2013 16:18 - Día del escritor LA MUSA Yo la quiero cambiante, misteriosa y compleja; Con dos ojos de abismo que se vuelvan fanales; En su boca una fruta perfumada y bermeja Que destile más miel que los rubios panales. A veces nos asalte un aguijón de abeja: Una raptos feroces a gestos imperiales Y sorprenda en su risa el dolor de una queja; ¡En sus manos asombren caricias y puñales! Y que vibre, y desmaye... |