Por R.andi Alfredo Di Stefano es la Epopeya En el extremo derecho Stanley Matews, primer futbolista de Europa 1956, que hace reír a todo el mundo, mientras él permanece impasible, hay algo de Charles Chaplin, algo del mistificador. En Alfredo Di Stefano, primer futbolista de Europa 1957, celebramos al gran señor, al caballero que alía la bravura a lo invencible. Donde quiera que se presente, el adversario se inclina y la unanimidad popular consagra su nombre, como jamás se haya conseguido en un deporte de equipo. A sus 30 años cumplidos continua ocupando ese puesto de lealtad y de verdad que es el de delantero centro. Ni el tiempo, ni los grandes defensas centrales, ni los progresos incesantes de la organización defensiva, han podido dominarlo. En el sitio donde más se ve a un jugador, en el puesto mas envidiado, mas expuesto, mas avanzado, mas vigilado, mas poblado sobre el eje de los goles, sigue siendo el combatiente leal, a cara descubierta, de una bravura sin ostentación. Sea utilizando con arte su pie f